El control de ingresos y gastos son la clave para determinar la rentabilidad de un negocio. Este tipo de control nos permite realizar cambios y tomar decisiones a tiempo a fin de evitar resultados negativos.
Es indispensable realizar una comparación técnica entre la contabilidad que lleva la empresa con los registros bancarios para garantizar el manejo adecuado del capital y los recursos.
A través de un adecuado cierre de año fiscal podemos determinar los resultados financieros de la empresa. Esto nos ayuda para la presentación de la información a los diferentes entes de control como la Superintendencia de Compañías y el SRI.
Se elaboran a partir de los saldos que muestran las cuentas y nos sirve para determinar monto de ventas o ingresos, determinar costos y gastos operativos para calcular la utilidad.
Las empresas que están sujetas al control y vigilancia de la Superintendencia de Compañías deberán presentar sus informes financieros del ejercicio fiscal terminado en el primer cuatrimestre de cada año a través de los formularios y formatos establecidos.